Mi primera palabra en este acto tiene que ser de agradecimiento a la Sra. Ministra de Educación. Por que se trata de rendir un homenaje a profesores innovadores y ella ha demostrado su interés por presidirlo. Nos reúne el propósito de distinguir y reconocer la laboriosidad, el valor pedagógico y el espíritu de iniciativa de unos profesores que han sido cuidadosamente seleccionados por un Jurado de especialistas del mundo de la pedagogía. Vuestra presencia aquí, Sra. Ministra, demuestra la importancia que usted concede, en nuestro tiempo, a la búsqueda de una pedagogía de calidad. La más alta autoridad de la Administración educativa del Estado honra, con su presencia cordial y sencilla, a los innovadores del aula. Ya sabemos que son legión los que de manera callada se enfrentan cada mañana al desarrollo del pensamiento de nuestros niños y adolescentes. Son muchas las mujeres y los hombres profesionales de la enseñanza que en estos momentos difíciles no sólo ejercen con solicitud su vocación educadora, sino que demuestran, con sus iniciativas innovadoras, su voluntad firme de adaptar el paradigma clásico de la pedagogía reproductiva a este otro de la imaginación y del pensamiento compartido que responde mejor a las necesidades de nuestro tiempo. Esté segura, Sra. Ministra, de que el tiempo que nos dedica esta mañana ennoblece aún más sus esfuerzos legislativos demostrados, a lo largo de año y medio, con todo el valioso equipo de su Departamento.
No voy a analizar ahora el capítulo III del título III de la LOE que aún se debate en el Senado. Permitidme al menos que reproduzca algún párrafo dedicado a la Formación Permanente. Cito a la letra: A las “Administraciones educativas ...les corresponde facilitar el acceso de los profesores a titulaciones que permitan la movilidad entre las distintas enseñanzas, incluidas las universitarias, mediante los acuerdos oportunos con las universidades”. Para que esta facilidad se lleve a la práctica habrá que confiar en la autonomía e iniciativa del profesor. Por otra parte, chocamos con el problema de las suplencias. Es verdad que los CAP y las CEFIES han tratado de responder a la necesidad del aprendizaje continuo de profesores y profesoras. Pero un cambio personal tan profundo como el que requiere el del propio paradigma pedagógico, no se consigue con una hora semanal de teoría. Tiene que dejarse ayudar de la experiencia viva y de las personas que ya están plenamente convencidas de la mayor riqueza y posibilidades de la nueva pedagogía. Al principio hay que convencer con nuevas ideas y después hay que dejarse acompañar en camino de conversión por quienes ya lo han vivido y percibido su eficacia. Permítanme la petulancia de decirles que e l trato personal es necesario e imprescindible. No rodeemos al profesor catecúmeno de ordenadores, grabadoras, impresoras, pizarras interactivas y material didáctico, como si se tratara únicamente de facilitar al maestro o maestra la confección de su lección magisterial. No existe para el tratamiento de cualquier tema un traje común, algo prèt à porter . Las “instrucciones de uso” que nos entregan con cualquier nuevo electrodoméstico aquí son inútiles Porque el pedagogo trabaja con realidades vivas, con nuevas formas de percibir la realidad que han de ser incorporadas al sistema de pensar que ya tiene el alumno.
No estoy descubriendo ninguna novedad. El cuerpo docente actual muestra una gran inquietud por aprender y ponerse a la altura de las exigencias y responsabilidades, quizá excesivas, que toda la sociedad está cargando sobre sus hombros. Este interés por conocer las nuevas posibilidades pedagógicas aparece siempre que se ofrece alguna ocasión de saber lo que están realizando otros profesores y allí donde esperan escuchar las ponencias de determinados pedagogos. Algunos hechos, comprobados estos últimos meses, corroboran esta persuasión mía acerca de la mejor disposición de los maestros y profesores actuales para la introducción de las TIC. Lo demuestran los 2.000 profesores preuniversitarios que abarrotaron el espacioso anfiteatro del Palacio de Congresos de Madrid el pasado mes de noviembre en el III Congreso de EducaRed. Las estadísticas demuestran el ritmo acelerado de los porcentajes de profesores que están introduciendo Internet en el aula como instrumento poderoso de la nueva pedagogía. En nuestro Foro Pedagógico de Internet contamos ya, en poco más de dos años, con más de cuatrocientas solicitudes personales de profesores que desean entrar en nuestra organización y recibir las ayudas que ofrecemos. Parece como si de repente se hubiera derrumbado la muralla de la apatía y del indiferentismo. Pero, ¡cuidado!, no confundamos lo que verdaderamente nos piden y necesitan estos sinceros pedagogos con la fácil mecánica de las nuevas tecnologías.
¿Qué es lo que busca hoy un profesor amante de la calidad? Una forma distinta de relación con el alumno, una manera diversa de organizar su clase como “comunidad de aprendizaje”, todo aquello que suscite en sus alumnos el interés por los temas curriculares y por las habilidades, destrezas y valores, que él debe asimilar y relacionar con su futuro. Ni los aparatos, ni las instrucciones para utilizarlos, ni el material didáctico común resultan suficientes. Se trata, en definitiva, de ensayar un modelo que desarrolla el pensamiento compartido y lo consigue a través de la máxima participación y autogestión del alumno. Eso y no otra cosa es lo que pretendemos cuando proclamamos el máximo objetivo de “aprender a aprender”.
El Foro Pedagógico de Internet no presume de haber dado con el modelo ni el método único y universal. Lo propone a la Comunidad Educativa precisamente para que se discuta y sirva de referencia. Pensamos, además, que cada profesor debe disfrutar de la autonomía suficiente para emprender iniciativas, para elegir lo que él considera mejor de las experiencias que van presentándose en las distintas plataformas del Foro o comunidad de aprendizaje. Para ello tiene que conjugar su horario docente con una tarea sosegada y responsable. Tiene que enfrentarse, al menos los primeros días, con el estudio sistemático y concentrado. Puede parecerles una gran exageración. Pero el catecúmeno de la nueva pedagogía se somete a un bautismo de inmersión, como si tuviera que comenzar una nueva vida escolar.
Unas horas sueltas, un día a la semana, como se hace en los CAP o el los CEFIES, no ofrecen el marco suficiente para percibir el valor de los nuevos esquemas, principios y experiencias que puedan estimularle a cambiar de paradigma pedagógico.
Comprenderéis ahora mejor los motivos de mi agradecimiento a la presencia de la Sra Ministra en este acto. No buscamos la canonización de nuestro método de docencia – aprendizaje. Nos basta por ahora que sea reconocido, y figure entre las ayudas a la metodología de la nueva e inteligente consigna Internet en el aula , tal como se promete en el triple convenio de los Ministerios de Educación, de Industria y de la entidad Red.es, con cada una de las Consejerías Autonómicas. No nos contentemos con ofrecer material didáctico. Intentemos también proporcionar experiencias vivas y sugerencias de recursos abundantes, manteniendo las notas esenciales del paradigma pedagógico, que incorpora seriamente los instrumentos de las TIC al proceso continuado del aprendizaje. La comunicación presencial o al menos la semipresencial es imprescindible. La labor puede parecer dura y pacientre, pero nosotros mismos hemos quedado sorprendidos por la rapidez de la penetración en los tejidos del cuerpo de profesores como una mancha de aceite.
Hoy vamos a entregar el primer premio a la demostración de las posibilidades de una simple página Web, que ha sido capaz de convertir el aula de cuarto de primaria en una comunidad de aprendizaje, dentro de la cual se consigue fomentar los valores y las habilidades instrumentales. En sentido parecido, el jurado ha querido destacar como segundo premio el método seguido para movilizar a toda la comunidad escolar y despertar en ella el sentido de la creatividad para trabajar los contenidos curriculares. Dejo a al conocimiento del acta que se leerá a continuación, la exposición exacta de las razones que movieron a los miembros del Jurado.
Estos tardaron en decidir su veredicto final, porque algunos de sus miembros daban también especial valor a otras cuatro experiencias muy dignas de ser destacadas aquí. En el Centro Público Ciudad de Valencia de Madrid, uno de los tres más afectados por el brutal atentado del 11 de marzo, todo el claustro, un centenar de profesores, se propusieron transformar la desgracia en valores. Utilizaron el proyecto Comenius para trabajar con otros centros de Europa, el tema interdisciplinar “España a Través de la Historia” y se valieron de los bits de inteligencia como técnica para presentar las costumbres del hombre prehistórico en Educación Infantil.
Los miembros del jurado pidieron también por unanimidad que se hiciera mención espacial de dos profesoras del Colegio europeo de Madrid, Dña. Ainoa Marcos Fernández y Dña Elena Talavera García . Sorprende la integración conseguida para crear un verdadero laboratorio de Ciencias Sociales. En él se facilita al alumno la asimilación inmediata del conocimiento a través de la búsqueda, la experimentación y la interacción.
En un tercer trabajo titulado “La Pandi de la Mancha”, un profesor de la escuela infantil, La Juanita , logra que en una edad tan temprana como la de los niños logra familiarizarlos con la figura de Don Quijote en el año del Centenario.
No sorprende que el tema de las Drogas, unido a la educación de los adolescentes, preocupara especialmente a la profesora Dña Nieves Mateo Arranz . El jurado prestó especial atención a esta experiencia. Y valoró especialmente que sean los propio alumnos de Bachillerato quienes informan y aconsejan a los de 2º de ESO. Los directivos de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción que estudian con sumo interés la incidencia en esta edad escolar, han tomado buena nota de esta experiencia y tratarán de poner en contacto con el colegio Rosa Chacel de Colmenar Viejo.
Como podéis notar, estamos muy contentos de que el Ministerio de Educación nos haya abierto sus puertas, porque es la Casa Grande de la Comunidad Educativa Nacional. Yo así lo he experimentado cuantas veces he venido a ella. Tengo recuerdos personales gratísimos de todos los ministros y ministras que la han ido dirigiendo durante la democracia. Pero no puedo ocultar que esta Sra. Ministra nos ha acogido de manera muy particular. Una vez quiero agradecerle su amistad. No me estoy refiriendo a simples gestos. Los responsables de esta Casa conocen muy bien los desafíos a los que se enfrenta hoy la Educación. Y quiero pedir para todos ellos, como equipo docente que tanto nos ayuda un cerrado y sincero aplauso.