I Asamblea en Cataluña del
Foro de Experiencias Pedagógicas
Hospitalet de Llobregat, 14 y 15 de abril de 2007
La tecnología no es un fin en sí misma, sino un medio que debe servir para aproximar a un alumno inquieto y capaz con el cúmulo de información teórica, muchas veces descontextualizada, a la que se enfrenta, y que hay que procurar que se convierta en conocimiento. Así lo puso de relieve el presidente de la Fundación Encuentro, D. José María Martín Patino, durante su intervención en la I Asamblea en Cataluña del Foro de Experiencias Pedagógicas, celebrada los días 13 y 14 de abril en Hospitalet de Llobregat (Barcelona).
A juicio del presidente de la Fundación Encuentro, no es un problema tecnológico, sino un problema pedagógico, por lo que la solución debe provenir de la pedagogía y no de la tecnología. La pedagogía reproductiva o los modelos didácticos más tradicionales, añadió, han demostrado no tener respuestas suficientes para este reto. Sin embargo, las propuestas en las que la innovación provenía del uso de internet, del ordenador y de aplicaciones atractivas y originales han suscitado la atención de un alumno demasiado habituado a lo audiovisual, han ofrecido vías para que el descubrimiento intelectual sea protagonizado por el propio alumno, y en donde el docente ha de ser un mediador, un facilitador de la tarea.
No obstante, es necesaria una convicción profunda en la necesidad de un cambio. No podemos seguir trabajando igual cuando disponemos de herramientas tecnológicas que cuando no las teníamos. La tecnología empleada junto con un modelo educativo tradicional, explicó, queda diluida, no permite que sus virtudes favorezcan el proceso. “Sólo el pensamiento compartido y la colaboración en el trabajo, junto con estas herramientas, pueden ser la base de la innovación imprescindible para la evolución del proceso”.
En la exposición de las primeras experiencias, Joan Sabaté presentó el Centro de Tecnologías Ituarte como un ejemplo que sintetiza los esfuerzos de distintos ámbitos técnicos y profesionales. La formación del profesorado debe ser, según señaló, el eje que de forma más sólida debe planificarse, paso imprescindible para cualquier actuación posterior. El proyecto EDUTICOM, desarrollado más en profundidad por Miguel Ángel Prats y Román Rodríguez, estructura de forma precisa y eficaz el modo en el que los profesores pueden realizar esa inserción en el uso de las TAC –Tecnologías de Aprendizaje Cooperativo- en su tarea docente habitual.
La propuesta de un sistema de ‘coaching', de acompañamiento del profesor en los momentos iniciales del proceso, hace, según su experiencia, mucho más asequible este reto. El proceso se describe en cinco fases: familiarización, utilización, integración, reorientación y evolución. Este diseño temporal a dos años, unido a la posibilidad de trabajar en un ‘Espacio de simulación', en el que el docente actúe sin el miedo al imprevisto o al error, permite erradicar cualquier prejuicio hacia las herramientas y acelera el efecto de contagio cuando se dan a conocer las posibilidades de trabajo.
Las experiencias llevadas a cabo por las escuelas Josep Tarradellas y Charlie Rivel son ejemplos de que el uso de determinadas herramientas tecnológicas se convierte en elemento no sólo facilitador del aprendizaje, sino dinamizador de las propias instituciones, provocando el ‘contagio' y convirtiéndose en germen de ese proceso de innovación que cada vez irá implicando a un mayor número de profesores.
Esto se pudo apreciar en la experiencia del equipo de Educación Especial del Centro Juan XXIII, cuyo trabajo se integra de forma ‘oficial' en el proyecto del centro como equipo de soporte de un proceso concreto a través de las TAC, con un rendimiento extraordinario. Esto evidencia que cualquier recurso que se emplee en este campo es poco para compensar los esfuerzos que los profesores realizan para su implementación y el inmenso beneficio que de él obtienen alumnos con necesidades educativas especiales.
En la jornada posterior, Juan Miguel Muñoz, con la presentación del trabajo de la Associació Espiral, puso sobre la mesa la dirección en la que debían dirigirse los siguientes pasos en la incorporación de las tecnologías a la labor docente, y en todos los niveles educativos y en todas las áreas curriculares y no curriculares. Los recursos desarrollados en la llamada web 1.0, se dijo, ya estaban siendo rebasados por un conjunto de herramientas basadas en la investigación, el descubrimiento, el contacto y el intercambio de experiencias como parte del propio proceso intelectual del aprendizaje, como los blogs o bitácoras, las plataformas, las wikis, etc., capaces de suplir las dificultades que comportan los sistemas de intercambio de la web tradicional. Este conjunto de elementos que conforman la web 2.0 tiene como fundamento la colaboración entre usuarios, el intercambio de información y la evolución hacia una mentalidad más generosa y abierta.
Otro trabajo, el que se realiza en el CEIP Pau Vila se erigió en ejemplo de cómo el uso de la tecnología puede revolucionar una escuela deteriorada y convertirla en un ámbito de evolución y de encuentro. Tanto esta experiencia como la del IES Sant Sadurní tienen el valor añadido de presentar no sólo un conjunto de tareas realizadas, sino procesos, intereses, necesidades que las TIC pueden facilitar, todo ello contemplado en un modelo de centro que se ha ido modificando y adaptando. Otro centro, la Escuela Sant Ignasi, mostró su Plataforma de Comunicación en todo el ámbito docente, ejemplo de colaboración en el trabajo, como complemento del propio aprendizaje colaborativo.
De las experiencias presentadas, quedó la idea de que es evidente el carácter emergente de las tecnologías, pero también que se puede seguir siendo islas en el mundo educativo. Aunque el reto es adaptar el uso de las TIC a la capacidad y a la necesidad de cada alumno, todavía no se han resuelto aspectos esenciales como la accesibilidad a las tecnologías, la competencia o los conocimiento de los profesores y la motivación para su empleo en la tarea docente diaria. Por ello, se constató, urge definir el ‘Perfil de la Competencia Tecnológica', entendida como conocimiento y uso relevante y eficaz de las TIC en todo el momento del proceso.
|