El turismo es ya un sector estratégico en Castilla y León; sus perspectivas y posibilidades de desarrollo acentúan esta posición preeminente en el futuro de nuestra comunidad. Las grandes cifras ponen de manifiesto los importantes avances que se han producido en la última década, gracias a la intervención activa de agentes públicos y privados. No obstante, son todavía numerosos los retos a los que se enfrenta esta actividad para consolidar una oferta integrada, de calidad, sostenible y con un mayor grado de profesionalización en su conjunto. La coordinación y cooperación entre las tres Administraciones y las iniciativas de instituciones y empresas privadas adquieren un valor decisivo.
Pero la importancia del turismo para Castilla y León no radica únicamente en su relevancia en la economía regional. Constituye un instrumento básico de desarrollo social e identitario. Para muchos territorios rurales de nuestra comunidad autónoma el turismo es una de las pocas alternativas al abandono y al declive. El patrimonio artístico, cultural y natural, los principales recursos turísticos de la región, no son sólo una fuente de riqueza, también forman parte primordial de nuestras señas de identidad colectiva. La recuperación, valorización y disfrute de sus elementos diseminados por el vasto territorio castellano-leonés contribuye a que aumente la conciencia regional y la cohesión territorial.
