Estás en: Proyecto Raya Duero > Noticias > 2005

 - Donde estamos  Mapa del sitio Contacta con la Fundación

     

 

Noticias 2005


Jornadas de Sensibilización sobre
"Nuevas tendencias en viticultura y enología"


Fermoselle y Aldeávila de la Ribera, 14 y 15 de diciembre de 2005

 

La producción agrícola más característica y con un mayor potencial de desarrollo en la Raya del Duero es la viticultura. En el ámbito internacional y también en el nacional, la producción vitivinícola está sufriendo un profundo proceso de modernización y transformación, a la par que aumenta de manera considerable la producción y comercialización de vinos de calidad. Las Arribes del Duero no es ajena a este proceso, pero aún no ha alcanzado la situación de zona vitivinícola emergente de la que en los últimos años se han aprovechado zonas tan próximas como Toro, Cigales, Ribera del Duero o El Bierzo.

Desde este contexto partió la presentación de las jornadas sobre nuevas tendencias en viticultura y enología por parte de su coordinador, Fernando Franco, ex director de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad de Valladolid, fundador de la licenciatura de enología en la citada escuela y persona comprometida personal y profesionalmente con la producción vinícola y el desarrollo rural en Castilla y León. A partir de la experiencia de otras zonas españolas como el Priorato, el Bierzo o Toro, el profesor Franco expuso las condiciones que se han de dar para que una zona de producción vitivinícola se convierta en zona emergente y el sector actúe como motor de desarrollo económico, social y poblacional del territorio. Casi todas las condiciones expuestas están ya presentes en las Arribes, lo que le llevó a augurar que esta zona será en un futuro próximo una de las zonas vitivinícolas emergentes españolas. Con dos elementos añadidos y diferenciales respecto a otras zonas: por un lado, las enormes posibilidades que se abren a este territorio en el ámbito del enoturismo, gracias a su gran riqueza en recursos medioambientales, históricos, artísticos, gastronómicos y etnográficos que pueden complementar la oferta turística ligada estrictamente a la producción vitivinícola; y, por otro, su situación en continuidad a ambos lados con numerosos proyectos ya en marcha en Portugal y España.

A continuación, Fernando Franco, expuso la estructura de la jornada y realizó una pequeña introducción de cada una de las tres experiencias que se iban a presentar, destacando tres elementos que las definen: su carácter complementario (surgidas de una cooperativa de productores, de unas mujeres emprendedoras y de una gran empresa), su planteamiento innovador y su arraigo en Castilla y León (en uno de los casos en la propia zona de la Raya del Duero).

La experiencia de Bodegas Gordonzello fue la que suscitó mayor interés, precisamente por partir de una situación muy similar a la que se vive actualmente en la zona de las Arribes. Su gerente, José Manuel Fernández, y su enóloga, Mariló Maroto, nos relataron el paso de una situación de casi abandono de la vitivicultura en un pequeño pueblo de León, con una larga tradición en esta actividad, a la constitución de una sociedad que hoy cuenta con 200 hectáreas de viñedo y una bodega de reciente construcción, una sociedad que elabora vinos de calidad que comercializa a nivel nacional e internacional, y, lo más importante, una sociedad que cuenta con 35 trabajadores y que constituye hoy la principal actividad económica del pueblo y su mayor garantía de futuro. Aprovechando la concentración parcelaria y las ayudas de la Junta de Castilla y León, pero, sobre todo, contando con el compromiso y la ilusión del alcalde, los promotores y los 101 socios que constituyeron la sociedad, Bodegas Gordonzello se ha convertido en un modelo cercano y replicable para los pueblos de la Raya del Duero donde la viticultura languidece debido a las debilidades ligadas a un déficit de profesionalización en los procesos de producción y de gestión. La zona vitivinícola de las Arribes tiene un enorme potencial, pero precisa de una modernización de las estructuras en las que se sustenta la actividad. Y esa modernización se puede acometer desde el mismo territorio, desde sus personas, instituciones, cooperativas y empresas.

La experiencia de la Bodega Dos Victorias, expuesta por una de sus fundadoras, Victoria Pariente, ocupó la parte final de la mañana. Se trata de la única bodega en España fundada y dirigida por dos mujeres, dos cualificadas profesionales (ambas son tituladas en enología) con una amplia experiencia en el sector gracias a su trabajo en la estación enológica de Rueda que un día decidieron dejar su trabajo en la Administración regional y lanzarse a la aventura empresarial de crear su propio proyecto vitivinícola sin apenas recursos propios. Guiadas por la búsqueda de la calidad, y haciendo frente a no poca desconfianza respecto a su presencia como empresarias en una actividad con escasa presencia de mujeres –no así en el caso de los técnicos en enología-, iniciaron la producción de vinos blancos en Rueda, para poco después comenzar la producción de vinos tintos en la denominación de origen Toro. El resultado de su afán perfeccionista, de su trabajo codo con codo con los viticultores de los que se abastecen –convenciéndoles de la necesidad de seleccionar la uva desde la viña, de adoptar unas prácticas de viticultura determinadas y de pagar de manera diferenciada en función de la calidad- ha sido una cascadas de premios a nivel nacional e internacional en los últimos años (entre ellos el de bodega revelación a nivel europeo), un elevado porcentaje de la producción dedicada a la exportación y el mantenimiento de un alto prestigio de sus vinos. Preguntada por lo que ella consideraba la clave del éxito de su proyecto, Victoria Pariente destacó por encima de todo la profesionalidad en todos los eslabones de la producción y elaboración, a lo que debe acompañar necesariamente, y en un segundo momento, un gran esfuerzo y dedicación en la comercialización.

Finalmente, la experiencia del proyecto Haciendas de España, del grupo Arco Bodegas Unidas mostró a los asistentes la apuesta de un gran grupo empresarial del sector vitivinícola (el tercero de España en comercialización de vino, con más de 35 millones de botellas) por la producción de vinos de calidad, ligada a un proyecto de enoturismo y a otras producciones de calidad (aceite, aceto balsámico, quesos, embutidos...) en el valle del Duero, tanto en España como en Portugal. El epicentro geográfico de esta apuesta se sitúa, además, en la zona que denominamos Raya del Duero: la hacienda más emblemática, Hacienda Zorita, se encuentra cerca de Salamanca; en Ledesma está la Casa de Padua y en Fermoselle la Hacienda Unamuno, rodeada de viñedos y donde se elabora el vino Durius. Y está previsto abrir otro establecimiento en La Fregeneda, donde el Duero se adentra ya en Portugal. La presentación de esta experiencia corrió a cargo de Leticia Sánchez y de Jaime Boville, del Departamento de Comunicación y Relaciones Públicas de Haciendas de España.

Preguntados por parte de los viticultores asistentes por el compromiso de este proyecto con la zona y con el desarrollo de las variedades autóctonas de la zona (juan garcía y rufete), manifestaron que en su proyecto enológico, con una apuesta importante por la exportación, el criterio que iban a primar era el la libertad de sus propios enólogos en la búsqueda de la calidad y la innovación en sus caldos sin estar sometidos a las exigencias estrictas de una denominación de origen, aunque manifestaron su rotundo apoyo a la consecución de la denominación de origen para la zona. Eso no significa que no vayan a utilizar las variedades autóctonas; de hecho, ya están estudiando las posibilidades que ofrece para sus vinos. En todo caso, tanto la apuesta en la producción de vinos como en la oferta de enoturismo puede actuar como un elemento dinamizador muy importante para la zona, del que pueden aprovecharse otras iniciativas ya en marcha o que puedan surgir en un futuro.

En su evaluación final, los participantes destacaron especialmente la calidad global de las jornadas, el interés del tema abordado y la utilidad de las experiencias presentadas. Entre las propuestas aportadas, se destacó la necesidad de profundizar en el conocimiento y contraste de estas experiencias con la realidad de la Raya del Duero, buscar un mayor compromiso de los actores implicados y analizar con mayor detenimiento los sistemas de producción y comercialización.

Programa de Fermoselle

Programa de Aldeadávila de la Ribera

Dossier de Prensa

Más información sobre el proyecto

 

 

Fundación Encuentro: La Fundación · Informe naranja · Foro de Experiencias Pedagógicas · Publicaciones · Debates Encuentro